Breaking News
Loading...

COMUNICARTE TV.

Publicidad

Publicidad

Publicidad 2

Publicidad 2
viernes, junio 08, 2007



El Promotor Cultural
Raúl Bupunary

El promotor cultural tiene como objeto principal de trabajo el patrimonio cultural y éste se define a su vez en dos grandes campos: el patrimonio cultural tangible e intangible. El patrimonio cultural tangible se refiere a lo mueble e inmueble. El patrimonio cultural intangible se refiere a los valores, las identidades, los idiomas, las ideas y emociones que hacen posible la creatividad en el arte, la organización social, los códigos simbólicos y, en general, el conocimiento y vinculación racional y emotiva de un grupo social determinado.

El patrimonio cultural intangible da sentido y coherencia al patrimonio material. El promotor cultural tiene la responsabilidad de enfocar su esfuerzo a que los procesos que hacen posible la creación y recreación de hechos, productos y valores culturales tenga posibilidades de fortalecimiento y desarrollo.

El promotor cultural que trabaja o es financiado por una institución o una empresa cultural, imprime cierta orientación a su labor de acuerdo y en relación directa al concepto de cultura que ha asumido, pero el desarrollo de sus proyectos se articulan, se limitan o se reorientan, de acuerdo a políticas culturales explicitas o implícitas.

"toda política expresa fundamentalmente una opción de un grupo social con
relación al camino del desarrollo, por lo que representa su manera de
proyectarse hacia el futuro: En el campo cultural, tal opción no puede dejar
de incidir seriamente en la identidad del grupo, desde que apelará a todos los
medios a su alcance para orientar hacia ella el proceso de identificación de
los individuos. El problema no puede ser entonces reducido a una mera
creación y distribución de bienes de consumo cultural, como se lo plantea a
menudo. Toda política responde o debe responder a una identidad, y la
especificación de ésta es un tema prioritario" (Colombres, TI,144)

El promotor cultural se vuelve el puente, el traductor o el dique entre la institución y la comunidad, entre la empresa y los consumidores, entre la comunidad y las entidades que financian los proyectos específicos


Por ello mismo, podemos ubicar tres diferentes opciones metodológicas del promotor cultural con relación a la función que cumple, de acuerdo a la institución, empresa o grupo social para el que trabaja:

El promotor cultural comunitario: en una comunidad (rural, indígena, urbana) los procesos culturales describen una historia y un futuro posible, hablan de una identidad cultural tangible o intangible, o bien de la perdida gradual de esa identidad. La cultura comunitaria distingue a un grupo social, a partir de prácticas y valores, establece fronteras y puentes de comunicación "con los otros", los que no comparten íntegramente su identidad.
Así, el promotor cultural comunitario debe llevar al cabo como primer paso de su actividad el desarrollo de un autodiagnóstico cultural comunitario a partir de un esfuerzo por hacer participar en esa reflexión y en esa búsqueda, a los grupos de personas que han hecho posible algunos procesos culturales. Estos grupos de personas, que hemos llamado núcleos de animación cultural comunitaria, constituyen el medio por el cual la comunidad inicia el proceso de su propia observación y crítica, que los llevará a plantearse proyectos que modifiquen o fortalezcan los procesos de su identidad colectiva.

El promotor cultural independiente: El promotor cultural que trabaja para una industria cultural independiente o privada, o que inicia una empresa de servicios o productos culturales, requiere un conjunto de conocimientos que le haga posible el uso de los elementos de la mercadotecnia social o cultural. El primer paso del promotor cultural es, también, la realización de un diagnostico que en el ámbito empresarial se denomina estudio de mercado.

El promotor cultural requiere en el ámbito de las industrias o empresas culturales privadas o independientes, definir que el producto o servicio que va a vender tenga las características idóneas para que un grupo especifico de potenciales consumidores, lo compre.

Para ello debe analizar las posibilidades de distribución y de su plaza natural de
venta, debe asegurarse que el producto o servicio de fácil adquisición o acceso para los consumidores potenciales, por la ubicación o punto de venta donde éste este ubicado.

El promotor cultural institucional: El promotor cultural institucional define su actividad cotidiana a partir de los elementos de la política cultural del gobierno para el que sirve, pero también de las coyunturas y espacios políticos y culturales que esa política alienta o permite explícitamente o por omisión.

Algunos de los promotores culturales que participan en algunas de las instituciones culturales más antiguas y sólidas se reconocen a sí mismos, inclusive, como funcionarios de estado, no de un gobierno en particular. Sin embargo en México, esta división se vuelve un tanto complicada por nuestra propia estructura jurídico, política, así como por el propio desarrollo de las instituciones de gobierno.

El promotor cultural institucional cumple funciones con diversos niveles de complejidad, desde el desarrollo de proyectos culturales en pequeñas comunidades (promotor cultural comunitario), pasando por la administración de espacios culturales (administrador cultural), responsabilizándose de proyectos culturales de cobertura regional o nacional, hasta elaborando políticas culturales en el ámbito municipal, estatal o nacional y administrando diversos programas y un sin fin de proyectos culturales de manera simultánea(gestor cultural).

El ámbito institucional requiere de una puesta en práctica de elementos metodológicos de los que podría definirse como planeación estratégica, en la medida que sirve a una comunidad específica con demandas o necesidades puntuales para su propio desarrollo y, ala vez, cuenta con recursos limitados para la puesta en marcha de acciones micro y macro regionales.

contrata publicidad

contrata publicidad

Chics 40 Años

Chics 40 Años